La Facultad de Ciencias Médicas de la UCCuyo promocionó nuevos egresados
Una nueva promoción de graduados de la Facultad de Ciencias Médicas egresó de la Universidad Católica de Cuyo. La ceremonia de Colación de Grados se realizó el 10 de abril, en el Salón de Usos Múltiples de esta casa de estudios, en los que recibieron sus diplomas 177 graduados de las carreras de Medicina, de las Licenciaturas en Enfermería, en Terapia Ocupacional, Nutrición, Kinesiología y Fisiatría, Enfermeros, Técnicos en Análisis Clínicos, Técnicos en Hemoterapia, y Especialistas en Enfermería en Cuidados Críticos del Adulto y Doctores en Ciencias Biomédicas.
Entrega de distinciones
Luego de conformada la mesa académica con la presencia de los vicerrectores Académica y de Formación y de los decanos de las diferentes Facultades, la vicerrectora Académica, Lic. Beatriz Farah entregó la medalla y diploma de honor al mejor promedio de la carrera de Medicina, Pablo Gabriel Trigo y Diploma de honor, a la estudiante de la carrera de Medicina, Romina Alessia Lince Klinger.
También los Colegios, Asociaciones y Entidades Profesionales de la provincia hicieron entrega a los mejores promedios en cada carrera que dicta esta Facultad de Ciencias Médicas, como así también a los mejores trabajos científicos y de investigación. En ese momento, el ministro de Salud de la provincia, Dr. Amilcar Dobladez entregó una distinción al mejor promedio de la carrera de Medicina y brindó unas palabras a los nuevos profesionales de la salud de esta promoción. Les dijo “Nunca pierdan de vista por qué eligieron la carrera, aférrense a esa profesión en los momentos difíciles y recuerden que nuestra noble tarea como profesional, no se ejerce sólo con la mente, sino también con el corazón. Hoy se convierten en protagonistas del sistema de salud y el compromiso que asumen es tan grande como el impacto que tendrán en la vida de las personas”. Concluyó invitando a los nuevos profesionales “las puertas del ministerio están abiertas para que se sumen al sistema de salud local y así seguir aprendiendo y creciendo a lo largo de toda su vida profesional”.
El discurso en representación de los graduados lo pronunció el graduado de Medicina, Franco Nicolás Sesé Escudero. En tanto, por la Universidad, el discurso estuvo a cargo del decano de la Facultad, Esp. Sergio Albarracín. En sus principales conceptos, el decano expresó “La Facultad de Ciencias Médicas celebra hoy algo que merece decirse sin rodeos: el esfuerzo de años se convirtió en personas capaces de cuidar la vida. No es una metáfora. Es exactamente lo que ocurrió”. Luego, al referirse a los egresados, les dijo “Ustedes no estudiaron enfermedades en abstracto: lo hicieron sobre cuerpos reales, sobre dolor real, sobre muerte real. Y eso deja marca”. También tuvo conceptuosas palabras para las familias.
Luego, remarcó que “por primera vez en la historia de esta Facultad, entregamos el título de Doctor en Ciencias Biomédicas. Un doctorado no es simplemente el nivel más alto del escalafón académico. Es una declaración pública, ante la sociedad y ante la comunidad científica de que esta Facultad genera conocimiento original. No sólo lo transmite, lo produce. No sólo enseña lo que otros descubrieron: investiga, cuestiona, publica y contribuye. Es decirle al país, sin titubeos, que desde Cuyo también se hace ciencia de calidad al servicio de la vida”.
En su discurso también habló de los adelantos académicos de la Facultad, la ampliación de la oferta de carreras y los nuevos encuadres que buscan para los futuros profesionales. En cuanto a éstos dijo que “estos nuevos egresados se suman al sistema de salud de la provincia, del país y del mundo. Nuevas vidas dedicadas a cuidar otras vidas”.
Recuerden “que la formación que recibieron aquí no fue sólo técnica. Fue ética, humanista y espiritual. No se les dio sólo un manual de procedimientos, se les ofreció una manera de estar en el mundo, de pararse frente al sufrimiento ajeno con competencia y corazón abierto”.
Concluyó manifestando “lleven ese diploma como un compromiso silencioso con la excelencia, con la honestidad radical, con la compasión que no se cansa. Que cada paciente, cada estudiante, cada comunidad con la que trabajen a lo largo de su vida pueda reconocerlos, no por el título, sino por la manera de ejercerlo. Que pueda decirse ‘se nota que pasó por la Católica’, concluyó.
Cumplimentados los juramentos de estilo realizados por los graduados y los específicos “juramento hipocrático”, de los nuevos médicos y “Juramento Florence Nightingale”, de los enfermeros, la mesa académica entregó los diplomas y medallas a cada uno de los 177 graduados.
Eduardo Tello- Prensa
Leyla Espinoza-Fotografía




























