Eutanasia: expusieron en un panel profesionales de diferentes ámbitos

WhatsApp Image 2026-06-05 at 19.02.47 (1)

La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica de Cuyo realizó, el pasado viernes 5, un conversatorio interdisciplinario sobre Eutanasia. Hubo diferentes disertaciones de la temática desde la bioética, la medicina y el derecho con la finalidad de ser orientadoras del personal de la salud que se forma en esta unidad académica.

Estuvo dirigido a docentes y estudiantes de la Facultad y participaron como disertantes, especialistas en medicina crítica, derecho, teología y medicina académica, bajo la moderación del decano de la Facultad, Esp. Sergio Gabriel Albarracín, lo que permitió una lectura integrada del final de la vida desde cada disciplina.

Los expositores fueron el Dr. Jorge A. Neira, médico especialista en Trauma y Cuidados Críticos de CABA y presidente de la Academia Nacional de Medicina; la Dra. Marta Torrado, médico especialista en Cuidados Críticos de la provincia; la Dra. Evangelina B. Mollar, abogada en CABA y especialista en Bioética y directora regional para Latinoamérica División Bioetx Acquas inc. (Washington) y el Pbro. Lic. Pedro Raúl Zalazar, docente de esta UCCuyo y Lic. en Filosofía.

Desarrollo de las exposiciones

Las preguntas orientadoras del guión —referidas al rol del médico frente al final de la vida, a la posible existencia de un “derecho a morir”, al valor de la vida en situaciones de extrema fragilidad y al significado de cuidar cuando ya no es posible curar— fueron abordadas y respondidas positivamente por los panelistas, generando un clima de diálogo respetuoso y de escucha mutua. El intercambio interdisciplinario evidenció la riqueza de las distintas perspectivas y permitió explicitar tanto las tensiones entre autonomía, protección y vulnerabilidad, como los puntos de encuentro posibles entre medicina, derecho y fe.

A lo largo de la jornada se subrayó que, antes de plantear la eutanasia, existen acciones previas ineludibles, entre ellas la aplicación correcta y oportuna de los cuidados paliativos, que deben ser considerados como parte esencial de una medicina centrada en el alivio del sufrimiento y en el acompañamiento integral. En este mismo sentido, se destacó que la mayoría de las personas desean morir en condiciones más naturales, familiares, controladas y en compañía, lo que interpela directamente a los equipos de salud y a las instituciones a generar entornos de cuidado dignos y humanizados.

Conclusiones principales

Entre los consensos surgidos, los disertantes coincidieron en que los temas vinculados a la eutanasia y a las decisiones al final de la vida deben conversarse, en primer lugar, en el ámbito de la familia, como espacio primario de acompañamiento, contención y discernimiento. También se resaltó la conveniencia de reflexionar sobre la figura de una persona subrogante en la toma de decisiones al final de la vida, capaz de expresar la voluntad del paciente cuando este ya no puede hacerlo, resguardando su dignidad y evitando decisiones apresuradas o descontextualizadas.

Del mismo modo, se subrayó la importancia de abrir estos temas al diálogo en distintos ámbitos sociales y profesionales, y especialmente en la Universidad, como lugar privilegiado para la reflexión crítica, la formación de criterios y el estudio serio de la evidencia disponible. El objetivo central de este espacio fue despertar en los estudiantes de Medicina una reflexión profunda y serena sobre el final de la vida: no se buscó confrontar posiciones ni arribar a un pronunciamiento único, sino ofrecer, desde cada profesión y experiencia, las realidades vividas y aquello que la profesión médica propone, teniendo como horizonte el humanismo y el juramento hipocrático que orientan el ejercicio profesional.

Durante el diálogo se realizó, además, una analogía con la parábola del buen samaritano, resaltando la imagen de la túnica que cubre al herido como signo del cuidado que protege, dignifica y acompaña en la fragilidad. Esta imagen permitió profundizar en el sentido del “palio” que cobija al enfermo: una medicina que no abandona, que se inclina sobre el sufrimiento y que acompaña hasta el final.

Finalmente, se destacó la importancia de formar profesionales de la salud de manera interdisciplinaria y en valores, para que, con pensamiento crítico, sean capaces de tomar decisiones vitales basadas tanto en la reflexión ética como en la mejor evidencia científica disponible.

Desde la Facultad de Ciencias Médicas se reafirmó el compromiso de seguir generando espacios que integren ciencia, conciencia y compasión, convencidos de que el aporte de cada disciplina y de cada docente es clave para que los futuros médicos se formen como profesionales íntegros, al servicio de la dignidad de cada persona.

Eduardo Tello- Prensa